miércoles, 16 de septiembre de 2015

México Lindo: II

Chichén Itzá y otras Maravillas

El segundo día de nuestro viaje a  #méxicolindo amanecimos muy muy pronto. Yo, al igual que el día anterior, no tuve ningún problema ya que fui incapaz de adaptarme a la hora mexicana y todos los días a las 4.30-5 estaba despierta. Un rollo... Pero para los día de excursión ¡me venía estupendamente! Tras acicalarnos, hacernos fotos chorras delante del espejo (sí, sí, nos hicimos fotos chorras a las 5am, y con buena cara oye!) y desayunar algo, a las 6am estábamos en la recepción del hotel esperando a nuestro taxista.

Aquí voy a hacer un inciso para contaros un dato muy importante del viaje que no os he contado hasta ahora. Cuando empezamos a organizar nuestras vacaciones a Riviera Maya y tal y como hacemos siempre, uno de los primero pasos consistió en consultar el foro ese de viajeros tan famoso que hay por ahí y que vosotros seguro que ya conocéis ;) El caso es que allí todos recomendaban hacer las excursiones contratando un taxista, de modo que fuese él quien se adaptase a tus horarios, tus preferencias y tus gustos. Y en este mismo foro, existe la posibilidad de contactar con otros viajeros para compartir taxista, gastos y gestión. Así que yo, como estaba segura que quería hacer el tema de las excursiones por nuestra cuenta y no con las típicas agencias y touroperadoras, me apunté a la lista de "buscamos compañeros de viaje". El caso es que de forma casi inmediata nos contestó un chico majísimo que estaba creando un grupo para hacer las excursiones que a nosotros nos interesaba. No me lío con esto mucho más, pero se dio la casualidad de que éramos 5 parejas que íbamos en las mismas fechas al mismo hotel, con edades e ideas muy parecidas y que nuestras vacaciones fueron todavía más increíble gracias a los que llamaremos nuestros amigos viajeros :)

Así que a las 6am allí estábamos, #maridito, yo y 8 personitas más. Nuestra primera parada del día era una de las maravilla del mundo moderno a la que le teníamos muchísimas ganas: Chichén Itzá. Llegamos tan tan pronto, que estaban todavía abriendo las taquillas, y los puestecillos de recuerdos que hay alrededor todavía estaban empezando a montar las cosas cuando nosotros nos íbamos!






Allí mismo contratamos un guía que nos contó todo lo necesario para que nosotros flipáramos con cada historia como niños pequeños. Y después de sacarle toda la información a nuestro guía, hacerle mil preguntas y maravillarnos con toda la información que nos había dado, nos dedicamos a hacer un millón de fotos por allí y por supuesto ¡hacer compritas en los puestos! ;) Fue una pasada ver cómo cuando nosotros nos marchábamos llegaban un trillón de autobuses cargados de turistas hasta los topes, que tuvieron que pasar una cola kilométrica sólo para acceder a la taquilla y que supongo se habrán tenido que pelear entre ellos para hacer una foto en la que no saliera media humanidad de fondo...

Y como ya empezaba a apretar el calor y el bochorno (os dije ya que en este viaje sudé más que en toda mi vida??) nos fuimos de cabeza al Cenote Ik-Kil. Era el primero al que íbamos, y a pesar de no ser mi favorito, era obligatorio parar aquí porque está al lado de Chichén Itzá. En él se celebra el Red Bull Cliff Diving y os voy a dejar con un vídeo para que os hagáis una idea de lo que es.



Increíble, ¿verdad? A mi se me ponen los pelos de punta... Yo no me tiré de ninguna de las alturas disponibles para ello, porque tenía miedo de perder una lentilla (o las dos) con la presión del salto, y me quedé con las ganas, pero sólo estar allí en medio me pareció toda una experiencia. Lo que no me gustó nada es que al ratito de estar allí se empezó aquello a llenar de gente que parecía el Mercadona en hora punta, así que decidimos que ya era hora de abandonar ese Cenote.

La siguiente parada era otro Cenote, mucho más "secreto" no tan turístico, y por esa razón lo disfrutamos muchísimo más. Además a mi me pareció súper romántico, y la verdad es que ¡me enamoró! El agua estaba fresquita y tuvieron que amenazarme varias veces con dejarme en tierra para que saliera de allí  ;)
(De este cenote no tengo foto, así que os dejo con una de Internet que no le hace justicia, pero que sirve para que os hagáis una idea)



Tras refrescarnos un poco, las tripas empezaron a rugir ¡qué hambre! y nuestro taxista que fue fenomenal y al que le cogimos muchísimo cariño nos llevó a un sitio autóctono, lejos de restaurantes para turistas, ¡queríamos probar la verdadera comida mexicana! Nos llevó al "restaurante" de un amigo suyo, que tenía la propia casa encima, su terraza allí al lado, los peques correteando descalzos entre nosotros, los platos todos diferentes los unos de los otros... Ya os digo, muy auténtico todo ;)
Comimos fajitas y nachos con guacamole ¡cómo no! y creímos morir probando el picante de allí... Nos avisaron de que estaba "fuerte pero gustoso" y madre mía, a mi se me caían las lágrimas!




Después de coger fuerzas, nos fuimos derechitos a Ek Balam antes de que cerraran. Y fue entrar en estas ruinas y escuchar a lo lejos ruido de tormenta... ¡iba a llover! Nos pusimos contentísimos, porque el calorazo que había no era normal, y a pesar de no llevar paraguas ni nada, nos apetecía un montón refrescarnos con el agua de la lluvia. Nos adentramos en las ruinas, empezamos a fotografiar cada esquina (otra vez) y entonces sentimos tres gotas de lluvia. Tres. Sólo tres. Esa había sido toda la tormenta que nos había caído... ¡Nuestro gozo en un pozo! Al menos, seguía algo nublado y sin sol todo se llevaba mejor.








Cuando llegamos a la Acrópolis, que es la estructura más grande de Ek Balam, creí morir de amor. Me moría de ganas de escalarla y comprobar lo bonita que se vería la selva desde allí arriba. Así que custodiada por #maridito empecé a trepar hasta llegar a la cima. OOOOH!!! Impresionante. Me quedé muda. Allí arriba pegaba bien el viento que estaba hasta fresquito y las vistas eran mejores de lo que me imaginaba: viera donde viera, sólo se veía selva. Tan verde, tan espesa, tan natural. Perfecta. Nos quedamos allí hasta que nos vinieron a echar literalmente. Estaban cerrando y yo hasta le hice pucheritos al guardia de las ruinas para que nos dejara quedarnos un poquito más. No coló, claro, pero me llevé una foto con el guardia :)





El primer día estaba siendo muy intenso y aún teníamos un buen rato hasta el hotel, así que decidimos pedirle a nuestro amigo taxista que nos llevara de vuelta "a casa". Sin embargo, al arrancar nos pusimos a hablar de las aldeas mayas, de la pobreza, de las condiciones en las que tantísima gente vive, de las diferencias tan marcadas que existen, de lo afortunados que somos nosotros... Una cosa llevó a la otra, y tras parar en un puesto de fruta a gastarnos los pesos que llevábamos, le pedimos a nuestro taxista que nos hiciera una paradita en una de esas aldeas. Nos salimos de la carretera principal y nos adentramos en la espesura y después de algunos kilómetros paramos en medio de una aldeita. 

Así como escucharon el ruido del coche un montón de niños y mamás se asomaron a las ventanas de sus "casas". Yo fui la primera que salió, cargada con una bolsa de fruta. Le hice una seña a un peque que me veía desde el umbral de la puerta y él se acercó a mi corriendo. La cara que se le quedó cuando le di unos plátanos creo que no se me va a olvidar en la vida... Cuando nos quisimos dar cuenta, los niños iban apareciendo alrededor nuestra. Tímidos primero y sonrientes después. Repartimos toda la fruta que teníamos, incluso algunas galletas que nos habíamos llevado. Yo sólo me arrepentí de no tener nada más que les pudiera dar, y tras estar un ratito con ellos nos fuimos de vuelta. En silencio, con lágrimas en los ojos, con la piel de gallina... Fue una experiencia preciosa y al mismo tiempo horrible. Ahora escribiéndolo vuelvo a tener esa sensación tan mala. Hay millones de personas viviendo en unas condiciones tan malas como las que vimos, y nosotros solo les dimos fruta a unos 30 niños, ¿y el resto de los días qué? ¿y el resto de las personas qué?

Y un poco "tocados" y muy cansados llegamos al hotel. Ducha, cenita y unos tequilas después estábamos todos planchando la oreja. Menudo día habíamos tenido, y sólo acabábamos de empezar...




PD: pido perdón porque en este viaje el 90% de las fotos que tenemos aparecemos nosotros. A penas tengo fotos estudiadas para poner por aquí, de esas en las que sólo salen paisajes, espaldas o similares. ¿Me perdonáis, verdad? :)


Continuará...


8 comentarios:

  1. Mi mozo quiere llevarme por aquellas tierras. Ahora con el embarazo está chungo y cuando nazca el bebé habrá que esperar un poquito pero en cuanto sea algo mayor, es un sitio que no me quiero perder :).

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    1. Seguro que no te defrauda! A mi no me llamaba especialmente la atención y fue maridito quien tiró de mi. Y la verdad me gustó más de lo que creía, hay tantas cosas bonitas que ver!!!!

      un besito!

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  2. ¡Qué pasada! Yo tengo muchas ganas de explorar Mexico y descubrir sus tesoros ¡y me pones los dientes largos con tu viaje!
    Muy buena idea lo de buscar un grupo, siempre es más divertido y además tenéis quien os haga las fotos ;)
    Lo de las aldeas pasa en muchísimos lugares, y si tienes un familiar o amigo que haya ido te suele avisar para que lleves cosas de España como lápices o jabón, ropa, juguetes, como vosotros hicisteis comprar comida y llevársela... La sensación de ayudarles es impresionante, pero como tu dices, te vas pensando ¿y mañana? El único consuelo es que haya otros turistas después que tengan la misma idea... Que haya alguien ayudándoles todas las semanas a ser posible... Ay, se me parte el alma con pensarlo :(
    Un besito

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    1. A mi también se me parte el alma al pararme a pensar en ellos :( :( Pero bueno, a pesar de todo el viaje es muy muy recomendable, así que dile a tu piloto que hay que pasar por mexico en algún momento!!!

      un besito!

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  3. Qué sitio tan bonito! Y qué suerte encontrar a unos amigos viajeros tan geniales :)

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  4. Me encanta, me has recordado cuando yo fui, y lo volvería a repetir.

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    1. Es que es un destino súper completo!!! Para eepetir :)

      un besito!

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